La frase más excitante que se puede oír en la Ciencia, la que sin duda ha llevado a más descubrimientos, no es ¡Eureka! sino «¡Anda, qué curioso!»
(Isaac Asimov, escritor y bioquímico, nacionalizado estadounidense y nacido en Bielorrusia)
La frase más excitante que se puede oír en la Ciencia, la que sin duda ha llevado a más descubrimientos, no es ¡Eureka! sino «¡Anda, qué curioso!»
(Isaac Asimov, escritor y bioquímico, nacionalizado estadounidense y nacido en Bielorrusia)
(xkcd, como siempre, genial)
En general, no soy una gran admiradora de Liszt. No obstante, algunas de sus obras están entre mis preferidas para piano, como este vals, compuesto alrededor de 1860. Se trataba originalmente de una pieza para orquesta, arreglada posteriormente para piano. Esta segunda versión es la que os presento (de hecho, juraría que es más conocida que la orquestal), a manos de Alexei Sultanov.
Liszt compuso cuatro valses Mephisto, inspirándose en el mito de Fausto. Se trata, por tanto, de obras programáticas, con un hilo narrativo. El más popular de los cuatro valses es este primero, titulado El baile en la taberna del pueblo y basado en un episodio del Fausto de Nikolaus Lenau (no en el más famoso de Goethe). Según la wikipedia:
El episodio que Liszt eligió transcurre en la taberna del pueblo y es de una naturaleza más bien erótica: Fausto y Mefistófeles, como cazador, entran en un bar donde se está celebrando una fiesta por una boda. Mefisto coge un violín de uno de los juglares, lo afina (representado en la pieza de Liszt por las quintas al inicio del vals) y entonces comienza a tocar una melodía frenética [1’00»]. Después, el vals se ralentiza y da inicio un nuevo tema, amoroso, que intoxica a todos los campesinos allí presentes [3’00»]. En el texto de Lenau, incluso las «resonantes paredes de la taberna se lamentan, verdes de envidia, porque no se pueden unir a la danza». Fausto aprovecha la situación y coge a la novia para bailar con ella [4’00»], una belleza de ojos negros. Tras de un poco de cortejo, se fuga con ella hacia el bosque. Un ruiseñor canta una melodía y la música de Liszt crece hasta un impresionante clímax cuando la pareja «es tragada por las impetuosas olas del rapto amoroso» (según el texto de Lenau). Previamente al cenit de la huida de Fausto y la novia, Liszt hace reaparecer el sensual tema lírico del vals.
Vaya, que va de dos que se quieren y para variar, echan un polvo alucinante. Pocas piezas para piano contienen la sensualidad que Liszt supo describir en esta pieza. Cuando a partir del minuto 4 aproximadamente, comienza a doblar la melodía en una voz más aguda, siempre me imagino la voz de la novia, primero reticente, pero luego poco a poco, más y más ebria y al fin, rendida totalmente a los malévolos encantos de Mephisto (el diablo al fin y al cabo).
No es nada nuevo, pasa en todas las manifestaciones, pero nunca deja de sorprenderme. Esta vez ha sucedido con la manifestación contra la Ley del Aborto. A las 15:39 h, Rinzewind hacía unos cálculos preliminares con la ayuda de Google Maps, y obtenía que como mucho (asumiendo 5 personas por metro cuadrado, que es mucho asumir) cabrían unas 380000 personas en la zona. Por lo tanto, nos avisaba de que si nos decían que había 2 millones de personas, nos estaban llamando gilipollas a la cara.
Ya ha pasado la manifestación y, efectivamente, los organizadores han reportado una cifra de 2 millones de personas. Por su parte, la Comunidad de Madrid ha calculado un total de 1,2 millones. Según EL PAÍS, los manifestantes han rondado los 265000, y según la policía, eran 250000, cifras significativamente más bajas. Pero es que la Agencia Efe ha alcanzado un acuerdo con la empresa LYNCE, que se dedica precisamente a eso, a medir aglomeraciones. Y según esta fuente, se han congregado 55316 personas con un error del 15%. Sólo nos faltan los datos del Manifestómetro.
En mediciones anteriores de LYNCE:
[…] en la manifestación convocada por UGT y CCOO en Barcelona el pasado 14 de marzo con el lema «plantemos cara a la crisis», los convocantes cifraron el número de asistentes en 50.000 y la Guardia Urbana en unas 12.000. Lynce contabilizó 3.254 personas en esa manifestación.
En el caso de la marcha del orgullo gay, que recorrió Madrid el pasado 30 de junio, y en la que los convocantes dieron la cifra de un millón y medio de participantes, Lynce contó 57.171 participantes.
Efe ya incluyó datos de Lynce sobre el número de asistentes a la manifestación convocada por UGT y CCOO contra la crisis el pasado 19 de abril. En aquella ocasión la cifra de manifestantes fue de 5.156.
Actualización (18/10/2009): El Manifestómetro concluye que hubo un total de entre 48530 y 72795 personas, lo cual casa perfectamente con la medición de LYNCE.