Modu, un nuevo gadget que promete

Modu, un módulo multifuncional que está siendo desarrollado por una compañía israelí desde febrero del pasado año, tiene todas las papeletas de ser uno de los gadgets indispensables de todo amante de la tecnología en un futuro cercano. Uno de los creadores de este dispositivo es Dov Moran, el inventor de las memorias flash USB, y pretende revolucionar el mundo de los dispositivos portátiles con esta idea tan innovadora.

Modu no es un teléfono móvil, no es una memoria de almacenamiento, ni un reproductor de música o vídeo… entonces, ¿qué es Modu? Es todo eso y mucho más. La base de Modu tiene la pinta de un pequeño reproductor MP4 (lo podéis ver abajo en la foto). El dispositivo por sí sólo, consta de cuatro botones, una memoria de 1 GB, puede hacer llamadas y mandar SMS, y posee conectividad mediante Bluetooth. ¿Dónde está la innovación? En las carcasas, de forma que se crea todo un «ecosistema» Modu (como ellos lo llaman). El pequeño sistema base puede ser insertado en montones de carcasas que aumentan su funcionalidad y lo especializan en algo. Hay carcasas que lo convierten en un despertador, en una radio de coche, en un reproductor de música, en un teléfono móvil, en un GPS, en una consola para juegos, en una pantalla grande para reproducir vídeos… Parece que no tiene limitaciones. Modu es ese pequeño aparatito que véis, simple en apariencia, y el resto son «fundas» que lo convierten en cualquier cosa.

Se prevé que el precio sea de 200 dólares incluyendo dos carcasas. El resto de carcasas se venderán por separado con un precio que oscilará entre 20 y 60 dólares. Estará a la venta en octubre en Italia, Rusia e Israel. Se espera que llegue a otros países europeos en 2009.

Sí, ya lo sé: habéis leído hasta aquí y todavía no os hacéis a la idea de lo que os cuento (si no, no sería innovador). Lo mejor es que lo veáis con vuestros propios ojos, y lo entenderéis todo: modumobile.com

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[Fuente: PÚBLICO]

Los defectos del Blu-ray

Copio íntegramente el artículo aparecido en BandaAncha.st:

Ayer sábado NHK publicó que Toshiba planeaba  retirarse de la producción de aparatos HD-DVD, lo cual le daría la victoria definitiva al Blu-ray en la guerra de formatos más famosa de las últimas décadas.

Si Toshiba confirma la noticia, ¿deberíamos los consumidores correr a las tiendas para comprar reproductores, grabadoras, y películas del tan maravilloso Blu-ray?

La respuesta, en mi opinión, es muy simple: no. Lo que voy a decir no es aplicable al Bluray como formato de disco físico. Si quieres un disco de 50 gigas, adelante, compra Bluray. Pero si lo que quieres es comprar el mejor sistema de vídeo de alta definición disponible en el mercado, lo último que deberías hacer es comprar Blu-ray (ni HD-DVD), por la sencilla razón de que es un sistema de vídeo obsoleto, mal diseñado, y muy limitado en cuanto a prestaciones.

Esta puede parecer una afirmación muy osada, se han gastado literalmente millones de dólares en desarrollarlo, nos cuentan que es lo último de lo último en cuanto a tecnología de vídeo. La única pega es que, de momento, es un poco caro, ¿no?

Bien, examinemos los hechos. ¿Por qué digo que es obsoleto y mal diseñado? Pues porque, como formato de vídeo, está ligado a una determinada clase de soporte. Si quieres ver una película Blu-ray, tiene que estar grabada en un disco Blu-ray. No puedes ver una película Blu-ray que esté grabada en un disco DVD, ni tampoco si está en un disco duro, ni tampoco si está en un llavero USB, ni en una tarjeta de memoria.

No es un problema de espacio, hay tarjetas SDHC de 32 gigas donde cabe sobradamente cualquier película Blu-ray aparecida hasta la fecha, hay discos duros USB de 500 gigas que cuestan 90 euros. Incluso en un humilde DVD de doble capa, igualito a los que alquilan en los videoclubs, te cabe la mitad de una peli Blu-ray si no es muy larga, o toda la película si usas un DVD de doble cara y doble capa. Es un problema de diseño, ha sido diseñado para que sea exactamente así, y por eso es por lo que digo que está mal diseñado.

Por supuesto, eso también pasa con las películas DVD, pero el DVD es un sistema de vídeo de 1995, y ahora estamos en el tercer milenio. El DVD fue diseñado así porque la tecnología del momento no daba para más. El Blu-ray, por el contrario, ha nacido en una época en la que se pueden hacer mejores cosas que ligar un formato de vídeo a la atadura de un soporte inamovible, una época en la que existen conexiones de banda ancha y reproductores de vídeo con disco duro y conexión de red. El Bluray no permite nada de esto, no permite que te puedas bajar una película de Internet directamente al disco duro del reproductor, se ha diseñado como si estuviéramos en 1995, y por eso es por lo que digo que está obsoleto.

Para colmo, es un sistema cargado de DRM, lo cual le añade todavía más limitaciones a las propias de su diseño obsoleto. ¿Quieres hacer una copia de seguridad de esa película que te ha costado 30 euros? No puedes. ¿Quieres ver esa película que alquilaste en Linux? No puedes. ¿Quieres ver esa otra película que comprase en Windows? Tampoco vas a poder si tu tarjeta gráfica o tu monitor no son compatibles con un DRM llamado HDCP. ¿Quieres ver en tu reproductor Blu-ray esas pelis que compraste en tu último viaje a México y Nueva York? Pues va a ser que no. Y todavía me estoy dejando en el tintero unas cuantas limitaciones más.

En definitiva, por su diseño obsoleto y su DRM draconiano, Blu-ray es un sistema de vídeo cargado de penosos defectos. La pregunta, por tanto, no es si debemos comprar Blu-ray, sino si existen alternativas mejores. Por supuesto, la respuesta es sí.

La primera alternativa es quedarnos como estamos. La única ventaja digna de mención del Blu-ray frente al DVD es la alta definición. Si nuestra tele es la típica televisión PAL de toda la vida, y no estamos pensando en cambiarla, no vamos a ver mejor las películas por muy Blu-ray que sean.

Por otro lado, si ya tenemos una tele HD de buen tamaño, hay otra posibilidad que es bastante barata: comprar un reproductor DVD con conector HDMI. Estos aparatos incorporan una función de escalado de imagen que «convierten» durante la reproducción una película DVD en vídeo de alta definición, apto para nuestra tele HD Ready o Full HD. Esta conversión no es lo mismo que la verdadera alta definición, pero el resultado es bastante bueno según dicen todos los que lo han probado.

Ahora bien, si lo que queremos es la mejor calidad y tecnología punta, nuestra elección se decantará por Matroska, un formato de fichero que ya se ha convertido en el estándar de hecho de Internet para películas en alta definición. Ya se venden diversos modelos de reproductores Matroska, y por supuesto también se puede usar un HTPC para ver las películas en este formato.

Adiós a las limitaciones del Blu-ray. Con Matroska nos podemos bajar directamente la película en el disco duro de un reproductor con soporte de red, o copiarla a un disco duro USB, o usar sencillamente cualquier otro soporte o tipo de reproductor que nos venga bien. Si nuestro llavero USB tiene suficiente capacidad, podemos llevar una peli HD en el bolsillo del pantalón vaquero. Para coleccionar las películas, nos basta con un par de baratísimos DVD vírgenes por peli, nada de pagar 14 euros por un disco virgen Blu-ray. Adiós ademas al DRM, y hola a la libertad puesto que es un formato libre.

Eso sí, no verás una sola tienda, ni física ni online, que te venda ni alquile las películas en Matroska. Hollywood dice que si quieres pelis en alta definición, deben ser en Blu-ray. Según parece, Hollywood todavía no se ha enterado de que es el vendedor el que debe ofrecer lo que le interese al cliente, y no al revés. Ya de paso, tampoco se han enterado de que hace años que es posible bajarse las películas de Internet, aunque sea un formato que a ellos no les gusta, ya sea DivX o Matroska.

Blu-ray nace obsoleto y defectuoso por diseño, ¿y esperan que compremos ESO?

Yo ya estoy disfrutando de las películas en alta definición, y no tengo ningún reproductor Blu-ray. ¿Y tú? ¿Has probado las películas Matroska?

Más información acerca de: DRM, Blu-ray, HD DVD, HDCP, HTPC, Matroska.

¿Qué hace este hombre en el PP?

Alberto Ruiz-Gallardón ya ha vuelto a liarla. Esta vez, dando su apoyo al colectivo de gays, lesbianas y transexuales que más tarde se ha manifestado frente a la sede del PP, en protesta por la amenaza de Mariano Rajoy de negar a los homosexuales su derecho a adoptar. Qué divertido… Curiosamente, el pasado Jueves, en «Los desayunos de TVE», Esperanza Aguirre negaba la intención del PP de derogar este derecho y declaraba «no haber oído» las declaraciones de Rajoy. Entre esto, el trasvase del Ebro, y el velo que sólo se pueden quitar las melillenses… Luego dirán que es la izquierda la que está dividida.

Los valses de Antonio Lauro

Leyendo una anotación que mencionaba al maestro Antonio Lauro, gran guitarrista y compositor venezolano, me he acordado del disco Manhattan Burn, del clarinetista y saxofonista cubano Paquito D’Rivera. Concretamente de una de las pistas que lleva por título Two Venezuelan Waltzes, y en la que interpretan dos de los valses del genial compositor venezolano. Probablemente no os suene de nada Antonio Lauro, por ello he querido compartir con vosotros esta magnífica pieza: Vals Venezolano nº3, que lleva por título Natalia (también conocido como Vals Criollo).

El sonido no es muy bueno, pero la interpretación, a cargo de Richard Arellano, tiene una calidad indiscutible.

¿Fusión nuclear en 5 años?

Lo he leído en Teleobjetivo, luego en Menéame y ahora lo recogen también en Barrapunto. Dicen que la empresa General Fusion promete tener operativo en cinco años un reactor nuclear de fusión, cuyo coste sería de 50 millones e dólares y produciría 100 MW de potencia.

Según esta empresa, han solucionado los problemas que representa la fusión nuclear mediante un método de confinamiento magnético del plasma al que se le aplica una onda de choque acústica.

Recordemos que el mes pasado ya hablábamos por estos lares de la fusión nuclear, una energía renovable, limpia e inagotable que podría solucionar los problemas energéticos de la humanidad. También comentábamos los inconvenientes que se encuentran los científicos al intentar desarrollar una tecnología que produzca esta energía de manera controlada y que resulte económico. Para ello se creó el ITER, un proyecto internacional destinado a que podamos disfrutar de esta fuente de energía en un plazo de 30 años.

¿Y ahora una empresa privada logra en 5 años lo que científicos de todo el mundo tal vez no consigan en 30? Perdonad que sea tan escéptico, pero no me lo trago. Y más habiendo casos de «faroles» similares (no entiendo qué ganan con ello, por cierto, ¿tal vez publicidad?) como el de la empresa Steorn, que dijo haber encontrado una tecnología que «…genera una energía gratuita, limpia y constante». Ya no se ha vuelto a saber de ellos desde el estrepitoso fracaso que supuso la demostración que nunca se llevó a cabo.

Por supuesto que es posible que lo consigan, y ojalá lo hagan, pero todo esto tiene un regusto al caso de la fusión fría demasiado intenso. Veremos qué pasa.