La materia y sus interacciones, a nivel microscópico y macroscópico, la energía, el espacio, el tiempo… mucho se sabe del Universo, mucho más se teoriza y muchísimo más queda por descubrir.
Yo quiero hablar de la simetría del Universo y de las cuatro fuerzas fundamentales: la interacción fuerte, la interacción débil, el electromagnetismo y la gravedad.
Primero conocimos la materia, compuesta de átomos, a su vez compuestos de partículas: de neutrones con carga eléctrica neutra y protones con carga positiva juntos en un núcle y rodeados de electrones con carga negativa dando vueltas a su alrededor. Quarks, bosones, fermiones, fotones… y muchas otras cosas que ya se me escapan, hoy se integran en teorías más o menos verificadas (y/o verificables). Se sabe que la interacción fuerte se encarga de unir los protones y los neutrones en el núcleo, la interacción débil hace que los electrones no se precipiten sobre el núcleo y la gravedad es una fuerza muy débil de atracción entre la materia.
Después se descubrió que existía la antimateria. Se descubrieron antipartículas con la misma masa, pero con propiedades electromagnéticas opuestas: el antineutrón tiene carga eléctrica neutra también, pero momento magnético opuesto; el antiprotón tiene carga negativa y el antielectrón o positrón tiene carga positiva (a grandes rasgos). He aquí toda una Física de partículas con el signo cambiado. Parece que toda partícula tiene su antipartícula, su simétrica. Y se sabe que entre ellas se aniquilan liberando energía. De hecho, se producen antipartículas y se hacen colisionar. Podría existir por ahí, muy lejos, o incluso se podría juntar artificialmente antipartículas para formar «antihierro» o «antioxígeno», por ejemplo (¿se ha hecho?). En este caso, la interacción débil uniría antineutrones y antiprotones, y la interacción débil impediría que los positrones se precipitasen. Pero, ¿qué pasa con la gravedad?
La gravedad es un gran misterio a día de hoy, a pesar de que se conozcan sus efectos y se pueda predecir bastante bien. Es la única fuerza que escapa a la teoría cuántica. Se postula sobre la existencia de una partícula llamada gravitón, de masa nula y portadora de tal fuerza. Se especula sobre su huída a otras dimensiones, lo cual explicaría la poca fuerza a la que somete a la materia. Estas cuestiones son algunas a las que se le intentará dar respuesta con el nuevo colisionador de partículas del CERN.
Y mi pregunta es: ¿qué sabemos de la interacción gravitatoria en la antimateria? Que yo sepa, se han creado antipartículas en las que el efecto de la gravedad, al igual que en las partículas, es despreciable con respecto al del electromagnetismo. Pero, ¿y si creásemos un objeto macroscópico de antimateria y eléctricamente neutro? Es decir, una «mesa» de antimateria, por ejemplo. ¿Qué observaríamos? Tal vez la gravedad también tenga una simétrica y aparezca la «antigravedad»; si encuentran los famosos gravitones, por qué no buscar también los «antigravitones».
Quizás estas divagaciones mías sean sólo eso, divagaciones. Pero tendría sentido. Por qué no. Al igual que el electromagnetismo se aprecia igual, pero con los signos cambiados, la «antigravedad», sobre la antimateria tendría un efecto igual en términos macroscópicos que la gravedad sobre la materia: la antimateria atraería antimateria. Sin embargo, ambas fuerzas enfrentadas, serían opuestas: la antimateria repelería a la materia. ¡Ojo! ¡No las antipartículas a las partículas! Porque ya hemos dicho que la gravedad es una fuerza muy débil: hace falta juntar mucha masa para que se haga notar.
Si algún físico que me lee (me consta) ve suposiciones demasiado aventuradas o descabelladas, que me lo indique, pero ¿acaso esto no explicaría la expansión acelerada del universo mejor que la «energía oscura», tan de moda últimamente? ¿Pudiera ser que esta «energía oscura» estuviera más a la vista de lo que creemos? Imaginad galaxias enteras de antimateria con enormes campos «antigravitacionales» interactuando con campos gravitacionales de galaxias de materia, repeliéndose entre sí, y acelerando la expansión. ¿Por qué no? ¿Acaso se sabe a ciencia cierta que toda la masa observable de ahí fuera es materia y no antimateria?
Da para pensar un rato, cuando menos. Agradecería comentarios, opiniones y hechos que corrijan y/o refuten mis cábalas.