¿Fusión nuclear en 5 años?

Lo he leído en Teleobjetivo, luego en Menéame y ahora lo recogen también en Barrapunto. Dicen que la empresa General Fusion promete tener operativo en cinco años un reactor nuclear de fusión, cuyo coste sería de 50 millones e dólares y produciría 100 MW de potencia.

Según esta empresa, han solucionado los problemas que representa la fusión nuclear mediante un método de confinamiento magnético del plasma al que se le aplica una onda de choque acústica.

Recordemos que el mes pasado ya hablábamos por estos lares de la fusión nuclear, una energía renovable, limpia e inagotable que podría solucionar los problemas energéticos de la humanidad. También comentábamos los inconvenientes que se encuentran los científicos al intentar desarrollar una tecnología que produzca esta energía de manera controlada y que resulte económico. Para ello se creó el ITER, un proyecto internacional destinado a que podamos disfrutar de esta fuente de energía en un plazo de 30 años.

¿Y ahora una empresa privada logra en 5 años lo que científicos de todo el mundo tal vez no consigan en 30? Perdonad que sea tan escéptico, pero no me lo trago. Y más habiendo casos de «faroles» similares (no entiendo qué ganan con ello, por cierto, ¿tal vez publicidad?) como el de la empresa Steorn, que dijo haber encontrado una tecnología que «…genera una energía gratuita, limpia y constante». Ya no se ha vuelto a saber de ellos desde el estrepitoso fracaso que supuso la demostración que nunca se llevó a cabo.

Por supuesto que es posible que lo consigan, y ojalá lo hagan, pero todo esto tiene un regusto al caso de la fusión fría demasiado intenso. Veremos qué pasa.

Partitura que se pasa sola

Los que somos músicos estamos muy familiarizados con este problema, y los pianistas más (esos percusionistas de sonidos determinados… ¡broooma!): estás tocando una partitura y se acaba la hoja, pero la música sigue, y no tienes manos con las que pasar la página…

emsspartitoconepaper-1.jpgLa solución ya está pensada: Serina Sung ha ideado un invento que permite pasar la página sin tener que usar las manos. Hace uso de la tecnología e-paper, que consiste en una pantalla flexible y casi tan plana como un papel que permite representar información en blanco y negro. Un mando, colocado a los pies del músico, se encargaría de mandar la orden de pasar la página a nuestra partitura electrónica vía Bluetooth.

¡Genial! Si se pone a la venta, va a ser todo un éxito, seguro.

(Vía: No puedo creer que lo hayan inventado)

Nanocontenedores para atrapar gases

Sí, amigos, más de nanotecnología. Los avances en este campo están siendo inmensos últimamente, parece que las posibilidades son infinitas. En esta ocasión anuncian una nueva manera de almacenar gases gracias a «nanoválvulas» de tamaño molecular.

Se trata de un material de estructura cristalina cuyas moléculas forman una serie de conductos abiertos. El gas penetra por estos canales y, al calentar el material, las moléculas se cierran convirtiéndose en cámaras cerradas que encierran el gas en su interior. Al agregar agua al material, las moléculas vuelven a abrirse dejando escapar su contenido. Por lo tanto, es un proceso altamente controlable y reversible. Se está trabajando en «nanoválvulas» de otros compuestos más ligeros con el objetivo de atrapar gases más livianos como el hidrógeno o el helio.

Esta tecnología sería capaz, en un futuro, de atrapar los gases de efecto invernadero que expulsan las industrias e impedir que lleguen a la atmósfera.

[Fuente: Genciencia]

Adaptación a las nuevas tecnologías

He aquí un buen ejemplo de cómo las cosas pueden hacerse de forma diferente. De cómo cambiar los viejos planteamientos y adaptarlos al nuevo marco que nos proporcionan las nuevas tecnologías de la información, y todo ello sin fracasar en el intento. El ejemplo al que me refiero es el escritor brasileño Paulo Coelho.

Recientemente, como recogen en Barrapunto, el escritor ha reconocido que lleva tiempo publicando sus libros en secreto en redes P2P. También administra un weblog llamado Pirate Coelho Books, en el cual podemos verlo en una foto con aspecto de pirata.

Algunos verían este hecho como algo descabellado. ¿El resultado? Un aumento en las ventas de sus libros impresos. Como ejemplo más flagrante, el caso de Rusia. Tras publicar digitalmente una traducción al ruso de su novela El alquimista, las ventas en dicho país pasaron de 1.000 a 100.000 ejemplares al año. Ahí es nada.