Año 2012. ETA lleva a cabo el proceso de desarme bajo la supervisión de un organismo internacional. Los barones del PP declaran que esta «pantomima» resulta insuficiente mientras no anuncien su disolución, muestren arrepentimiento y pidan perdón a las víctimas.
Año 2016. ETA anuncia su disolución completa y definitiva. Los barones del PP declaran que «eso no se lo cree nadie» puesto que tres años antes entregaron las armas, pero todavía tienen cuchillos de sierra en las cocinas de sus casas. Califican la ausencia de arrepentimiento del comunicado como «sospechosa» y los parlamentarios del PP del País Vasco solicitan más ayudas públicas para contratar escolta privada.
Año 2027. ETA muestra su profundo arrepentimiento al pedir perdón a todas las víctimas y, en especial, a sus familias. Los barones del PP declaran que el comunicado solo muestra «palabras vacías sin ningún valor» y que ellos ya advirtieron en 2015 de que lo de la disolución era una «mentira» y una «farsa». Añaden que ETA está más fuerte que nunca.
Año 2029. Los exmiembros de ETA, ante las dudas generadas sobre su situación, comienzan a exiliarse a distintos países del mundo. Los barones del PP ven en ello una estrategia para lanzar un ataque terrorista masivo a nivel global con la ayuda de Al-Qaeda. Piden la ilegalización de Bildu por su vinculación con el terrorismo internacional.
Año 2031. Los exmiembros de ETA se hacen el harakiri y lo retransmiten por streaming. Los barones del PP comparecen ante la prensa durante media hora sin saber qué decir. Horas más tarde, enloquecen e irrumpen en el Congreso a punta de pistola.