Las fotos de la Expedición Malaspina

Almudena va a contar su experiencia a través de la proyección de las fotos que sacó durante el viaje:

Me han invitado a proyectar mis fotos y hablar un poquillo de la Expedición Malaspina este jueves, 10 de marzo, en la facultad de Bellas Artes de Granada (entrada por la Calle del Periodista Eugenio Selles). La hora: 10 de la mañana. El lugar: el aula de fotografía (en el edificio nuevo). Si a alguien le apetece pasarse por ahí, prometo que verá recompensado el haber madrugado.

Así que, el que ande por Granada, ya tiene un plan para este jueves. ;-)

Ciclo de conferencias en la Universidad de Granada: «¿La ciencia a-prueba?»

Después de aquella colección bochornosa de charlas magufas varias, parece que la Universidad de Granada ha decidido compensar un poco con un ciclo de conferencias sobre ciencia y pensamiento crítico, organizado por UGR Laica. Aunque, como dice BioTay, no hay compensación posible: mientras estas conferencias ocupan su lugar legítimo en la universidad, la pseudociencia, sencillamente, no debería tener lugar en ella. La aparente equidistancia no es, como se suele suponer, una postura acertada ni justa.

En cualquier caso, yo he venido aquí para hablar de mi libro: quería recomendaros asistir a este ciclo, tan aparentemente apetecible, titulado «¿La ciencia a-prueba?». En ellas participarán filósofos, investigadores y profesores universitarios. La mayoría se celebrarán los jueves, desde hoy 3 de marzo hasta el 2 de junio, a las 19:00 en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias. Pero algunas caen otros días, por lo que os recomiendo consultar este programa. Por el momento, copio aquí los títulos de las conferencias y sus ponentes:

3 Marzo- Juan Moreno Klemming: «Ciencia y método científico»
10 Marzo- Antonio Dieguez Lucena: «Creacionismo y Darwinismo»
17 Marzo- Santiago Merino Rodriguez: «¿Son ciencia y religión compatibles?»
25 Marzo- Vicente Claramonte Sanz:»Ciencia o pseudociencia, biología o DI»
30 Marzo-Juan J Soler Cruz: «La religión como un fenómeno natural»
31 Marzo- Jose Antonio Lopez Guerrero: «Células madre y terapia celular, crónica de una polémica anunciada»
4 Abril- Julio Aguirre Rodriguez: «¿Por qué lo llaman colaboración cuando es intrusismo laboral?»
14 Abril- Federico Zurita Martinez: «El poder explicativo de la ciencia. Una visión desde la biología del desarrollo»
12 Mayo- Juan Pedro Martinez Camacho: «Egoismo y cooperación»
19 Mayo- Juan Antonio Aguilera Mochón: «Ciencia y religión en la escuela»
2 Junio- Manuel Soler Cruz: «Altruismo, religiosidad y ateismo»
Fecha por determinar- José María Gomez: «Llantos de científico, corazón racional y otras leyendas urbanas»

Se puede acceder gratuitamente a todas ellas, pero para inscribirse es necesario pagar una cuota de 5 € que servirá para sufragar los costes de traslado y alojamiento de los ponentes.

Confirmado (otra vez): si llueve, ¡corre!

¿Os acordáis de aquel famoso artículo donde demostrábamos que cuando corres bajo la lluvia (hacia un refugio, claro) te mojas menos? Pues bien, resulta que Andrea Ehrmann y Tomasz Blachowicz, con algo más de parafernalia, lo han convertido en un paper: Walking or running in the rain —a simple derivation of a general solution, European Journal of Physics 32: 355-361 (visto en Francis (th)Emule Science’s News).

En dicho paper, los autores establecen un modelo matemático para calcular cuánto se moja una persona (con una hoja de cálculo, por ejemplo) variando unos cuantos parámetros: velocidad de la persona, velocidad horizontal del viento y velocidad vertical de la lluvia, y modelando al sujeto como un cilindro.

La primera gráfica muestra el caso en el que la lluvia cae verticalmente, sin viento. El eje vertical muestra cuánto te mojas; el eje horizontal, la velocidad del sujeto. La línea de círculos blancos muestra cuánto se mojan las partes horizontales: cabeza y hombros. La línea de cuadraditos muestra cuánto se moja la parte frontal, el torso. La línea de círculos negros es la suma de las dos anteriores. La segunda gráfica, en cambio, cuenta con una componente horizontal del viento en la dirección positiva. Es decir: la persona corre a favor del viento.

Los resultados son claros e intuitivos. En ambos casos, la cabeza se moja menos cuanto más rápido vamos independientemente de las velocidades. En el primer caso, en cambio, el torso se moja igual vayamos a la velocidad que vayamos. El resultado es que te mojas menos cuanto más corres. En el segundo caso, en cambio, la persona corre a favor del viento, lo cual quiere decir que existe un punto óptimo en el que idealmente las gotas no nos tocarían el torso, porque corremos a la misma velocidad que ellas. En cambio, si corriéramos en contra del viento, la gráfica resultante sería muy parecida a la primera.

Las conclusiones son las siguientes. Si hay viento, lo ideal es correr a favor del viento y a la misma velocidad que él. En cambio, si para ir hacia el refugio hay que ir contra el viento, al igual que si no hay viento, lo ideal es correr lo máximo posible.

Diario Malaspina: y… ¡tierra!

“Finalizan los trabajos oceanográficos correspondientes a la primera etapa de la Expedición Malaspina”. Una voz anónima anuncia la buena nueva por megafonía y es seguida por un aplauso y varios vítores. Las maniobras (que no el trabajo) de la expedición han finalizado. Hasta el día 17, cuando el Hespérides salga de Río hacia ciudad del cabo con una nueva tripulación, no se darán más rosetas, ni botellones, ni redes de ningún tipo. Mientras tanto, en cubierta, las olas chocan contra el buque. Será porque, de fondo, en mi ordenador, estaba sonando Júpiter de Gustav Holst, pero toda la escena me pareció bastante épica y un poquito nostálgica, como todas las despedidas largas. Ahora sí: la expedición se está acabando. Nos quedan 24 horas a bordo, y descontando…

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Diario Malaspina: día 26

Esta mañana, los integrantes del bloque de comunicación hemos tenido el privilegio de dar una vuelta en Zodiac alrededor del Hespérides. El objetivo era grabar las últimas maniobras de la campaña y el largamiento de la boya SMOS (Soil Moisture, Ocean Salinity: unas siglas que os recomiendo ir memorizando, pues darán mucho que hablar en los próximos días).

El barco resulta impresionante desde el nivel del agua e increíblemente pequeño en cuanto empieza a alejarse unos cientos de metros hacia el horizonte. Parece mentira que todo este mes haya transcurrido en tan poco espacio: una pequeña islita rodeada de nada, nuestro barquito de cáscara de nuez, cuyos rincones hemos ido ensanchando a base de llenarlos de experiencias. A bordo: los villancicos, los accidentes de la roseta, los nuevos descubrimientos, las preocupaciones y alegrías que llenan cada día. Todo ello reducido a un puñado de píxeles en el sensor de mi cámara. Nuestro particular bright orange dot, desde el que intentamos desentrañar la inmensidad del océano.

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