¿Os acordáis de aquel famoso artículo donde demostrábamos que cuando corres bajo la lluvia (hacia un refugio, claro) te mojas menos? Pues bien, resulta que Andrea Ehrmann y Tomasz Blachowicz, con algo más de parafernalia, lo han convertido en un paper: Walking or running in the rain —a simple derivation of a general solution, European Journal of Physics 32: 355-361 (visto en Francis (th)Emule Science’s News).
En dicho paper, los autores establecen un modelo matemático para calcular cuánto se moja una persona (con una hoja de cálculo, por ejemplo) variando unos cuantos parámetros: velocidad de la persona, velocidad horizontal del viento y velocidad vertical de la lluvia, y modelando al sujeto como un cilindro.

La primera gráfica muestra el caso en el que la lluvia cae verticalmente, sin viento. El eje vertical muestra cuánto te mojas; el eje horizontal, la velocidad del sujeto. La línea de círculos blancos muestra cuánto se mojan las partes horizontales: cabeza y hombros. La línea de cuadraditos muestra cuánto se moja la parte frontal, el torso. La línea de círculos negros es la suma de las dos anteriores. La segunda gráfica, en cambio, cuenta con una componente horizontal del viento en la dirección positiva. Es decir: la persona corre a favor del viento.
Los resultados son claros e intuitivos. En ambos casos, la cabeza se moja menos cuanto más rápido vamos independientemente de las velocidades. En el primer caso, en cambio, el torso se moja igual vayamos a la velocidad que vayamos. El resultado es que te mojas menos cuanto más corres. En el segundo caso, en cambio, la persona corre a favor del viento, lo cual quiere decir que existe un punto óptimo en el que idealmente las gotas no nos tocarían el torso, porque corremos a la misma velocidad que ellas. En cambio, si corriéramos en contra del viento, la gráfica resultante sería muy parecida a la primera.
Las conclusiones son las siguientes. Si hay viento, lo ideal es correr a favor del viento y a la misma velocidad que él. En cambio, si para ir hacia el refugio hay que ir contra el viento, al igual que si no hay viento, lo ideal es correr lo máximo posible.